¿Cuándo debes llevar gafas graduadas para conducir?

La respuesta a esta pregunta es, si tienes graduación… ¡siempre! Tus gafas graduadas corrigen los defectos de la visión que te impiden ver nítidamente de lejos, de cerca, leer cómodamente, por lo que son imprescindibles. En la carretera, tal y como hemos dicho al principio, necesitarás tener todos tus sentidos a punto para que nada se te pase por alto. De modo que, aunque tus problemas de visión en visión lejana sean leves, es decir, cuentes con una baja graduación, es necesario que siempre utilices tus gafas graduadas, ya sean de vista o de sol, para conducir.

Es muy importante que en la conducción tengamos la máxima agudeza visual posible además, es imprescindible que te asegures de llevar la graduación correcta, para no forzar la vista y evitar problemas de conducción, así como fatiga visual y dolores de cabeza.

Otro aspecto muy importante a tener en cuenta es que tus gafas estén bien ajustadas, de forma que tanto el puente como las varillas no se resbalen constantemente. ¡No querrás tener que ajustarlas mientras conduces! Cuando estás al volante, evita todo tipo de circunstancias que distraigan tu atención de la carretera.

Y a modo de consejo, te recomendado que, si no usas tus gafas graduadas de forma continuada, optes por tener unas gafas en el coche, así tendrás siempre unas a mano a la hora de ponerte al volante.

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