¿Te ha ocurrido?

01. Vacaciones arruinadas

Te fastidia desaprovechar días de vacaciones porque tu «peque» se mete mucho bajo el agua y le duelen tanto los oídos que no se puede ni peinar.

Te desespera buscar un centro de salud en una ciudad que no conces, sabiendo que el médico te va a recetar unas gotas y que no se bañe.

02. Visitas al médico

03. Sin poderte bañar

Te frustra no poder bañarte o ir a natación porque tienes tendencia a padecer otitis y a los pocos días comienzan los primeros síntomas.

Te has dado cuenta que los tapones de baño tradicionales de cera goma o espuma son poco fiables y pierden su eficacia con el uso.

04. Esto no funciona

Moldes de baño

Disfruta de playa y piscina sin preocuparte de los OÍDOS

Tus peques a salvo de inflamaciones, hongos e infecciones en los oídos.

Disfruta viendo cómo nadan, se dan un chapuzón o se tiran de “bomba”.

Aprovecha "a tope" los días libres y recarga pilas en compañía de la familia.

Diviértete en natación con la tranquilidad de que no te entrará agua.

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